De taxis y economías rotas

En Pachuca, hay señoritos, señores y señorones muy enojados… ¡y cómo no! Resulta que una empresa, de estas que ahora se mueven con pura tecnología y afianzados a los teléfonos inteligentes que tiene todo mundo, quiere hacer en Pachuca, lo que Uber hace en otras ciudades de México.

Avant se llama la susodicha y ha hecho palidecer (de coraje, no vayan a pensar mal), a los bien educados y sonrientes taxistas de la Novia de los Vientos. Coraje porque entran a “competir deslealmente”, por un servicio de estos “no lo contempla la ley”.

No sabemos todavía si Avant tendrá botellitas de agua y estará con nuestra playlist de Spotify, pero dicen que será un servicio como nunca antes vieron los habitantes de la Bellairosa. Por eso mismo deberían ser prohibidos, pareciera que aduce el señorito Óscar Montaño, líder inmaculado de los prístinos taxistas pachuqueños y experto en materia legislativa para el transporte urbano.

Ilegal, les digo, porque si no existe en la ley (parece decir Montaño), ha de ser por algo y ha de ser malo, ilegal, desleal y terrorífico.

Porque una cosa es prestar un servicio que está contemplado por la Ley y otra muy distinta, prestar un servicio que está previsto por la ley pero que no utiliza los convencionalismos que previó la ley cuando los taxis comenzaron a existir, hace casi un siglo… ¡pos estos!

Y por supuesto que se trata de dinero, faltaba menos. Es cuestión de que los pobres taxistas, junto a los pobres concesionarios (que no siempre es lo mismo, aunque debiera, según estipulan los usos y costumbres en todas la latitudes del país), dejarán de recibir menos por sus servicios (sobre todo de aquellos que más están dispuestos a pagar, los “pelados” que usen tuzobús y similares), sean o no de calidad y buenas formas.

El futuro nos alcanzó (como es su fea costumbre), sin estar preparados (cómo prepararnos ante lo que se anunciaba desde hacía años) y sin tener los ánimos de competir con esquemas que nos son totalmente ajenos, como la limpieza, el buen trato y la capacitación constante.

Vaya peligro que corremos las y los pachuqueños, ¿no les parece? Ahora nos tocará ver desfiles, perdón, protestas de choferes y consecionarios, dispuestos a retar a todos, por esos malnacidos que pretenden que Avant ingrese a Hidalgo (vía Pachuca) y modifique los esquemas económicos a los que plácidamente estamos acostumbrados.

Buen día.

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