La regla de las 5 horas

O porqué el aprendizaje es constante

En el artículo “Malcolm Gladwell Got Us Wrong“, se establece la idea (ya aceptada por muchos especialistas), que en prácticamente todos los campos del saber humano, requieren de una cantidad de horas, de aprendizaje efectivo, para ser un especialista de clase mundial, en el campo de nuestra elección. Se habla de 10 mil horas, cantidad que asusta a muchos, pero no es una regla que aplique a todos los campos.

Elon Musk

El autor original de este post, se pregunta: ¿si no es una regla, qué se necesita para ser un especialista mundial en el trabajo que cada quien realiza?

Explorando las historias personales de algunos “trabajadores de clase mundial” (Elon Musk, Oprah Winfrey, Bill Gates, Warren Buffett y Mark Zuckerberg), el autor llega a una “regla de las 5 horas”, que califica más como fenómeno, pero que casi todos sabemos, es una regla de oro y que en México se enuncia más o menos como “No se deja de aprender nunca”.

La regla de las 5 horas, es un compilado para hacer lo que hacen esos “exitosos” de los negocios, en lo que respecta al aprendizaje constante. Veamos.

1. Leer

Phil Knight, fundador de Nike, es un bibliófilo irredento. Su biblioteca es vasta y la quiere tanto que le demuestra su respeto quitándose el calzado antes de entrar y arqueando un poco la espalda (semejante a una reverencia), al entrar, en el quicio de la puerta.

Oprah Winfrey ha llegado a decir que “[los] libros fueron mi paso a la libertad personal.” Oprah es consecuente con esta idea y fomenta la lectura, tanto que fundó un club del libro, al que ella misma asiste.

Estos dos no están solos. Considere los hábitos de lectura extrema de otros empresarios multimillonarios:

De Mark Cuban (dueño de los Mavericks de Dallas de la NBA; de los cines Landmark, Magnolia Pictures y presidente de la cadena de cable HDTV AXS TV), se dice que lee más de tres horas al día (y no los papeles y contratos que a diario pasan por sus manos, ¿eh?).

Algo similar dicen de Arthur Blank, cofundador de Home Depot.

Y se dice que el multimillonario empresario David Rubenstein (financiero y cofundador del poderoso Carlyle Group), que lee seis libros a la semana.

Dan Gilbert, dueño de los Cavaliers de Cleveland, lee de una a dos horas diarias.

2. Reflexionar

A contra corriente de los “nuevos ricos o ricos por accidente”, los grandes líderes hacen que sus equipos piensen, reflexionen y saquen conclusiones de esas horas destinadas a pensar.

Ejemplos de esto, es el consejero de AOL, Tim Armstrong, que induce a sus colaboradores más cercanos, a pasar cuatro horas por semana, pensando.

El director ejecutivo de LinkedIn, Jeff Weiner, invierte dos horas al día a pensar.

Brian Scudamore, fundador de la empresa de $ 250 millones O2E Brands, pasa 10 horas a la semana pensando.

Cuando Ray Dalio (fundador y socio de Bridgewater Associates) comete un error, lo registra en un sistema público para todos los empleados de su empresa. Después, programa tiempo con su equipo para encontrar la causa.

Así que la próxima vez que estén a punto de decir que la filosofía no sirve de nada, recuerden a estos exitosos hombre de negocios.

3. Experimentar

Finalmente, la regla de cinco horas, podría ser la experimentación continua.

Google permite que sus empleados (a todos los niveles), experimenten en nuevos proyectos, durante el 20% de su tiempo y Facebook fomenta la experimentación a través de los llamados Hack-a-Months.

Bill Gates

La finalidad de la regla de las 5 horas

No es lo mismo “trabajar duro”, que practicar con un método y un horario. Tampoco funciona buscar la productividad y la eficiencia, sin que haya mejora en los procesos. Por ello, aprender 5 horas por semana, temas nuevos, retar a la mente a desarrollarse, puede hacer la diferencia entre una persona exitosa o, mejor aún, a una empresa exitosa de una mediocre.

El poder de la regla de cinco horas: tasa de mejora

Las personas que aplican la regla de cinco horas en el mundo del trabajo tienen una ventaja. Además, la mayoría de los profesionales se centran en la productividad y la eficiencia, no en la mejora. Como resultado, sólo cinco horas de aprendizaje deliberado por semana puede diferenciarte.

Se dice que personas como Mark Zuckerberg, Bill Gates y Elon Musk, tienen saberes realmente enciclopédicos. No podía ser de otra forma, pienso yo.

Entonces, más allá de ser un “tiburón” en los negocios, de saber vender, venderte y vender a tus empleados, hay que retarse interiormente; retar mentalmente a tu equipo, aprender más cada día. Atreverse a hacer cosas que nunca se han hecho.

Esto coincide con los estudios de plasticidad cerebral: el cerebro no envejece, el cerebro sólo para de aprender si nosotros le decimos que pare de aprender. Entre más conexiones neuronales tengamos, mejor pensamos y si mejor pensamos, conduciremos a un equipo, a una empresa o a nosotros mismo, de manera eficiente, divertida y continua.

Basado en el artículo que encuentran por acá.

2 comentarios en “La regla de las 5 horas

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