Fuera (?) de control

Ditirámbico, errático, rebasado y alejado de la realidad de mayoría de los mexicanos, Enrique Peña Nieto y su Gabinete, están fuera de control, o tal vez muy controlados por la tan llevada y traída “mafia del poder”, que en mi humilde opinión son simples (y terribles) intereses económicos enquistados en el poder político del país desde hace años.

No hay día en que al presidentito le llueva en su milpa con memes, opiniones encontradas y análisis adversos. Él, como siempre, hace como que no ve, no escucha y no se da cuenta. Y tal vez sea cierto y eso es más peligroso y oprobioso.

Al presidentito hasta amenazas de muerte le llegan y aún así, se aferra a no ver que el “grandioso barco” que dice comandar, hace agua por todas partes:

Secretarios federales quedan impunes y en funciones por errores mortales; por dejar que el crimen aumente descaradamente; por hacer de las reformas un mero instrumento de lucro o represión; por no transparentar recursos y comprar software espía de alta gama a terceros; por no combatir a la pobreza más que en paliativos que en nada ayudan a resolver los problemas de fondo; por doblegarse ante los pedidos de USA y hace quedar a México, como un títere del gobierno de Trump y los intereses de la oligarquía que lo controla. Descontrol en su partido y pronósticos malos para las siguientes elecciones en las que todo su gabinete se ocupa ya, más que en cualquier otra cosa.

Para muchos, Peña Nieto no es más que un pobre alfil de alguien o algunos más inteligentes, pero hay quienes piensan que es todo un genio político, avezado y capaz. Eso sólo podrían revelar sus allegados, pero es lógico que nunca se pronunciarán en una cuestión de ese tipo. Porque como quiera que se vea, la pregunta primordial es ¡¿sómo consiguió hacerse con el poder presidencial?! Es inédito. Un pobre diablo al que se le acusa de haber plagiado en gran su tesis y de la cual, se puede opinar, por lo poco que se puede leer de ella, que es un texto pobre y mediocre. Un pobre diablo que no sabe hablar en ningún idoma. Un pequeño ser que no ha leído prácticamente nada. Un hombre de mente pequeña con aspiraciones enormes, con una capacidad de rencor enorme. Un político que no sale bien parado en cualquier análisis de discurso serio. Que demuestra grandes deficiencias en la toma de desiciones, pero que ha demostrado la suficiente entersa (o ayuda), para permanecer en el poder a pesar de todos los problemas, propios y ajenos, por los que ha tenido que atravesar.

Su última aventura de política exterior, no lo deja muy bien parado ante la opinión pública nacional e internacional. De la mano de su amigo Luis Videgaray, no les tiembla la boca para condenar a un régimen que produce menos muertos en tres meses que el suyo en un fin de semana. Declara a Venezuela “no seguro” para los mexicanos, pero tendría que declarar a México no seguro para nadie. Pero cuando alguien, persona o institución, se atreve a decir algo parecido, él, sus corifeo y sus secretarios, revientan y se rasgan las vestiduras.

Al final, pobre México, tan agachón, tan resignado, tan encabronado y tan pasivo. Nos vapulean en cada momento, a cada día, entre todos los políticos; pero el país sólo se preocupa por la “selección mexicana” de fútbol; la continuación de la novela de moda y los escándalos de la “gente famosa”.

El presidentito y su grupo de trabajo lo sabe. Por eso el cinismo, por eso el descontrol.

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