Crónica de una asamblea anunciada

Empujones, nervio, algunas mentadas de madre y miradas mortales. Eso y más se veía a la llegada de los priistas al palacio de los Deportes, para la clausura de su XXII Asamblea General que comenzara el miércoles, con la instalación de cinco mesas de trabajo, donde verdaderamente se dio la batalla y la lucha de poder.

Hoy sólo venían a ratificar lo acordado después de ganar el bando de enrique peña nieto (enrique el mínimo), para quitar candados y retenes a los “simpatizantes” y “ciudadanos” (es decir, meade y nuño) que quieran ser candidatos a puestos de elección militar.

Desde marzo al anunciar los trabajos para la asamblea, enrique ochoa reza, se había “cantado” el “quite de candados” y la lucha de los diversos grupos: el de manlio fabio beltrones, el de ivonne ortega. Los duros y los blandos, dijeron algunos. Los que querían mantener los candados y los que querían abrirlos. El equipo de los blandos estaba comandado por el presidentito, mientras que en los duros, el pez grande fue manlio. Al final, el presidentito ganó; lo que demuestra que puede estar en la lona del consentimiento popular, pero tiene poder al interior de su partido.

No hubo sorpresas. Todo estaba planchado y la reunión del Palacio de los Deportes fue un mero trámite para asegurar el triunfo del triunvirato peña-videgaray-meade sobre las demás corrientes al interior del PRI. Todo transcurrió como se esperaba.

Previo a la asamblea, en el ritual priista no podía faltar but of course, peña nieto se reunió en privado con ex presidentes del PRI: césar camacho, humberto roque, dulce maría sauri, beatriz paredes, maría de los ángeles moreno, pedro joaquín codwell, cristina díaz, entre otros; uno de esos cónclaves a los que nos tienen acostumbrados los priistas, para establecer los acuerdos finales y “cerrar” al menos temporalmente, las grietas y lamerse, los unos a los otros, las heridas inflingidas. Dicho en términos políticamente correctos,  una operación previa para calmar ánimos y llegar a consensos.

Todos los suspirantes a la candidatura presidencial de 2018, como corresponde a la disciplina partidista, declararon (incluido el hidalguense osorio chong, principal afectado por la apertura de candados) que el pri llegaba a su Asamblea General, más unido y fortalecido que nunca, aunque sus gestos y su semblante anunciara otra cosa.

La clase dirigente del partido tricolor, que no son por supuesto, los 10 mil delegados reunidos, a menos que se quiera pecar de ingenuo, avaló todos los cambios provenientes de las mesas de trabajo que se reunieron del miércoles a viernes.Tanto enrique ochoa reza como enrique peña nieto, se congratularon por los resultados.

Los candados que se fueron en esta ocasión (al menos los que más se pelearon):

  • Diez años de militancia como cuadro distinguido.
  • Reelección inmediata de los representantes plurinominales, sean regidores, diputados, senadores.

Por los “candados” retirados en Campeche (y por lo cual, seguramente el actual gobernados priista de aquella entidad recibirá en el futuro mediato su recompensa), ochoa reza y peña nieto, felicitaron a las mesas de trabajo por acercar al pri a la ciudadanía.

manlio fabio beltrones, más sabio que viejo y menos elocuente que nunca, sostuvo que con los cambios realizados a los principios éticos del pri, se busca “construir un sistema con igualdad de oportunidades, no de conductas corruptas y monopóilicas”, con lo que dio el último (hasta ahora) coletazo de enojo y descontento, aunque en este lance se mordiera y se sangrara la lengua.

En su momento de mayor gloria en esta asamblea que algo tenía de Deja Vù, peña nieto, el pequeño dinosaurio de Atlacomulco, aprovechó la palestra para recibir las loas de sus correligionarios, dejarse querer y de paso, así, casual, hacer un recuento de lo que él llama los éxitos de su administración. Un “mini-informe”, con público dispuesto a los vítores fáciles y atronadores.

Un acto oratorio que recordó al pri de salinas o miguel de la madrid (sumiso, auto complaciente, institucional, disciplinado): vean ilusos, populistas e inexpertos, a un un peña nieto sonriente, ante el rugido de 10 mil delegados creyentes y evangelistas de la realidad peñista que abarrotaron el Palacio de los Deportes, ¡vean incrédulos!

peña no pudo evitar (el hábito hace al hombre) hacer alusión a amlo, margarita, moreno valle y prd e instó a los tricolores a cerrar filas dentro del partido, cerrar filas a favor de México, alusión que sin duda, estaba dirigida a ivonne ortega y manlio fabio beltrones.

Lenguaje marcial, lenguaje de guerra, beligerante (batalla, lucha, soldados), peña nieto clausuró una Asamblea “cantada”, con la sonrisa del triunfo que obligó a beltrones, a dos palmadas lejanas distantes y serias, cuando el mandatario pasó a saludarlo al término del acto.

Asumimos con valor y visión un futuro mejor, otros apuestan al caudillismo la sumisión de sus aliados y a la división del país, otros por falta de experiencia y el fracaso de sus gobiernos, disimulan con incongruencias; otros abandonaron sus ideales negociando posiciones…

Una de las frases prefabricadas en una asambleas priistas más soporíferas de principios del milenio, que arrojó la sombra de las arengas lopezportillistas sobre la urdimbre del “nuevo pri”, urgido de realidades que puedan sostenerse de las greñas.

2 comentarios en “Crónica de una asamblea anunciada

    1. Desafortunadmente, esos nunca contaron más que como carne de caño, basamento electoral, caño de desagüe para momentos oportunos, para ejército digital de medio sueldo y fiesta cada semestre… o tal vez menos…

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