Alea jacta est | La suerte está echada

Ya en junio, fue comidilla de todos los corrillos el bajísimo nivel de aprobación y credibilidad de enrique el mínimo (A.K.A. EPN). La respuesta del gabinete fue la de siempre: ni escuchan ni ven.

Al viejísimo estilo dinosáurico, intentan gobernar a punta de boletines y filtraciones para desprestigiar a los incómodos… ¡ah! Algún muerto de vez en cuando del que no se encuentra el culpable, algún allanamientos a medios de comunicación, algún periodista incómodo despedido… etcétera.

Siguen sin entender que no entienden o de plano entienden que los que no entienden son los ciudadanos y que no hay qué temer ante una nación de memoria tan corta y fugaz. Tal vez tengan razón porque ni terremotos, ni violencia ni economía estrecha despierta a los mexicanos. Seguimos orondos y mentando madres, pero no pasamos de ahí.

88.7 millones de ciudadanos podrán votar el siguiente año, donde definiremos al siguiente presidente; de estas personas, 24 millones serán jóvenes, mucho nuevos votantes.

Si tomamos en cuenta la fragmentación del voto (al menos 5 candidatos presidenciales) y la militancia del pri (poco más de 5 millones), es evidente que la elección está en manos de los nacidos entre 1980 y 1999. Es decir, aquel segmento que ya no está dominado por televisa ni por los “medios tradicionales”. Se manejan en las llamadas redes sociales, son gamers y sienten que pueden salvar al mundo con una app. Están politizados de una forma que apenas alcanzamos a entrever y mucho menos entender. Ellos son el “target” de los mercadólogos políticos. Son a un tiempo la esperanza y la perdición. Son el Rubicón del 2018.

¿Bastará con el ejército de bots de Alejandra Lagunes Soto Ruiz? Bastará con las descalificaciones a la ciudadanía que hace enrique el mínimo. Será suficiente con sus columnistas a modo (Ricardo Alemán, Carlos Marín, Rivapalacio). ¿Tienen la influencia suficiente sobre estos jóvenes que ya no se informan por los medios adictos al poder? ¿Qué decidirán los empresarios: ovejas mansas o trabajadores preparados?

Hoy como en el 49 A.C. hay un límite y quien se anime a pasarlo o quedarse detrás, serán jóvenes y en llos la esperanza y el destino.

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