El futuro

Ciertamente a Sandra, la comencé a leer porque es la pareja de Omar y él es un hombre que admiro y por tanto, transmití esa admiración a su pareja y debo ser sincero, nunca me he tenido que arrepentir de ese traslado automático de admiración, pues es una mujer tan inteligente o más que su pareja, lo que los hace un combo intelectual muy estimulante. De lo que escribe y comparte en sus redes, hay cosas que me mueven a la reflexión y, en esos andares, llegó esta joya del futuro que piensa y que se relaciona mucho con algo que leí por acá y con algo más que escribí hace poco.

En fin que la idea de Sandra que me trae a estos párrafos, es la siguiente:

El futuro es local… y anárquico. Francamente no me sorprende el resurgimiento de las voces separatistas de los estados del norte de México. Hace poco leía sobre la estrategia de Airbnb, Uber, et. al. para negociar las regulaciones a las que deben subordinarse; se busca el diálogo con los gobiernos locales, evitando al máximo el trato con el estado-nación, al que se ignora y al ignorarse, se invalida. Personalmente, me seduce la idea de fragmentarnos, no ya para separarnos, sino para interconectarnos de nuevas maneras. Quienes me conocen de mucho, saben que no soy muy entusiasta de la democracia, sea representativa o directa, ni de la idea de nación, no es un modelo ni en el que creo ni en el que me interesa participar. Crecí creyendo en el anarquismo (del que, por cierto, en México tenemos una bella herencia casi olvidada de la mano de Flores Magón y Librado Rivera) y, aunque por décadas ha permanecido como un sueño confuso y nihilista, finalmente se vislumbran las condiciones para traerlo de vuelta para inspirar nuevas estructuras sociales y rediseñar la política, el gobierno, las leyes, los mecanismos de participación, los derechos y obligaciones, el dinero, la distribución de la riqueza, etc.

¿Qué les parece? Todo un compilado de temas por demás interesantes.

Alguien tan fanático mo el Doctor Ernesto Zedillo, sin duda la llamaría “Globalifófica”. Y los busca-pleitos en México, anarquista (que tal vez a ella le gustaría incluso). Como buen anarquista no cree en el estado-nación moderno y en tanto así es contraria al pensamiento “políticamente correcto” actual.

La fragmentación social se acerca más al medioevo que a las aldeas hippies de los sesenta; aunque su rechazo a la nación como ente aglutinante la aleja de sus contemporáneos y podría abrir un hilo de discusión muy interesante.

Ahora bien, acercar a Flores Magón y Librado Rivera a Friedrich Nietzsche, es un movimiento temerario y daría para horas de escritura o plática (lo que se de primero).

Su formación de diseñadora se transmina en sus letras y permea su pensamiento. Yo hablaría más de construcción de una nueva sociedad y estoy consciente de los ecos marxistas de la frase.

En fin que el páarafo de Sandra abrió algunas grietas que trataré de abrir o cerrar en lo siguientes meses. Desde aquí, la libación a nombre de Sandra y de Omar, desde ahora.

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